
Hoy participamos de un seminario importante referente de la industria y su compromiso de la carbono neutralidad con exponentes de los principales actores nacionales como Sika, Polpaico, Cemento Bío Bío (CBB) y Melón, juntos con el Instituto del Cemento y del Hormigón de Chile (ICH), Centro UC Innovación del Hormigón y la Federación Interamericana del Cemento (FICEM).
Introducción a la Producción de Cemento a Nivel Mundial
La producción de cemento constituye a uno de los pilares estratégicos del desarrollo global, producto que este material es la base principal en la producción de Hormigón (concreto), indispensable para el desarrollo de infraestructura a nivel global, construcción de viviendas, carreteras, puentes, presas y edificaciones en general. Su importancia no sólo radica en el volumen de producción, sino también en su papel como indicador del dinamismo económico y de los retos asociados a la sostenibilidad ambiental.
En términos de magnitud, la producción mundial de cemento se estima en alrededor de 4,0 a 4,1 mil millones de toneladas anuales en los últimos años, con una contracción ligera en el año 2024 vinculada a la desaceleración en sectores de la construcción (USGS, 2023, CEMBUREAU, 2023). China se mantiene como el mayor productor mundial con una aproximación de 2,1 mil millones de toneladas para el 2023 y cifras para el 2024 entre 1,6 a 1,8 mil millones de toneladas (FICEM, 2024). India ocupa el segundo el segundo lugar con una producción en torno 207 millones de toneladas, con una tendencia al alza impulsada por la expansión de infraestructura.
Para el resto del mundo Rusia, Kazajstán Mongolia, Japón y otros alcanza 388 millones de toneladas, Estados Unidos y Canadá con 276 millones de toneladas, Europa con 343 millones de toneladas, África con 153 millones de toneladas, oriente medio con 652 millones de toneladas, Oceanía y parte de Asia alcanza unos 322 millones de toneladas y Latinoamérica y el Caribe con un total de 255 millones de toneladas. Para el caso de Chile, la producción de cemento se encuentra en torno de 4 millones de toneladas.
Este nivel de producción tiene implicaciones significativas en el ámbito energético y ambiental. Se estima que la industria del cemento es responsable de aproximadamente un 7% de las emisiones globales de CO2, resultado tanto de la calcinación del carbonato de calcio en el proceso de obtención de Clinker como del elevado consumo energético asociado a los hornos de producción. Esta situación ha llevado al sector a plantear estrategias de eficiencia energética, uso de combustibles alternativos y tecnologías de captura y almacenamiento de carbono.
Importancia de la descarbonización en la industria del cemento
La descarbonización de la industria del cemento constituye un desafía estratégica a nivel mundial debido a su peso específico en las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI). Para la industria del cemento, las emisiones de Co2, se debe principalmente al proceso de calcinación del carbonato de calcio, liberando dióxido de carbono de manera inherente a la formación del Clinker, junto con el consumo energético intensivo en hornos que alcanzan temperaturas superiores a 1400 ºC, tradicionalmente alimentados con combustibles fósiles. Como dato, la actividad del cemento representa 10 toneladas por persona en el mundo subdesarrollado (sur global), mientras que para el mundo desarrollado (norte global) de 30 toneladas por persona.
Reducir la huella de carbono en este sector es esencial por varias razones. En primera instancia, el cemento es insustituible en el corto plazo para el desarrollo de infraestructura, vivienda y movilidad, lo que implica que su demanda seguirá en alza, en especial en economías emergentes. Como segunda instancia, la magnitud de sus emisiones que cualquier avance en eficiencia energética, sustitución de combustible, incorporación de materiales cementantes suplementarios o tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono tenga un impacto directo en los objetivos climáticos internacionales.

Desde una perspectivo ambiental más amplia, la descarbonización del cementos en un eje central para alcanzar la neutralidad climática hacia mediados de siglo. Reducir emisiones en esta industria implica contribuir significativamente a la mitigación del cambio climático, la mejora de la calidad del aire y la preservación de los ecosistemas. Además, la transición hacia procesos más limpio impulsa la innovación tecnológica, fomenta la economía circular mediante el uso de residuos industriales como sustitutos de materias primas y combustibles, abriendo la puerta a nuevos modelos sostenibles.
En términos de sostenibilidad global, la descarbonización de la industria es fundamental debido a que conecta directamente tres dimensiones:
- Económica, garantizando la continuidad de un sector clave para el desarrollo de infraestructuras sin comprometer su competitividad futura.
- Ambiental, contribuyendo a la reducción de emisiones y al cumplimiento de los compromisos internacionales de mitigación climática.
- Social, asegurando el acceso a materiales de construcción esenciales de manera compatible con la protección del entorno y la salud pública.
Etapas de Producción
La fabricación del cemento es un proceso complejo que integra operaciones mineras, químicas y de ingeniería, con el objetivo de transformar materias primas naturales en un material homogéneo y de alta resistencia. Las principales etapas se enumeran a continuación:
- Extracción de materias primas:
Esta se lleva a cabo en canteras a cielo abierto, generalmente cercanas a la planta de producción para reducir costos logísticos. Los principales materias primas son la piedra caliza, marga o creta (fuente de carbonato de calcio (CaCO3), arcilla (aportadora de sílice (SiO2), alúmina (AI2O3) y óxidos de hierro (Fe2O3)) y correctores (arena, mineral de hierro, bauxita u otros según necesidad) permitiendo la formación del clinker deseado. En el ámbito de la extracción se tienen métodos como la perforación y voladura controlada (permitiendo la fractura de los bancos de caliza) y la excavación mecánica en el caso de formaciones más blandas. Para el transporte del material es extraído para ser trasladado mediante camiones volquete o cintas transportadoras hacia la planta. Para garantizar la calidad inicial se realizan muestreos para verificar la composición química asegurando así, que la materia prima cumple con los parámetros requeridos.
- Trituración de materias primas:
El objetivo de esta etapa es reducir el tamaño de las rocas provenientes de la cantera para facilitar las siguientes etapas. Este proceso está compuesto por dos fases, la primera de ella es la trituración primaria que emplea trituradoras de mandíbulas o de impacto con el objeto de obtener fragmento entre 10 a 20 cm. La segunda fase corresponde a la trituración secundario en el caso de ser necesario, permitiendo que el material logre una granulometría más firma (cercano a 2 a 5 cm); siendo empleado, trituradoras de cono o molinos de martillos. En esta etapa existe el almacenamiento intermedio, acumulando el material triturado en depósitos o prehomogeneizadores para posteriormente pasar a la etapa de molienda. Como se ha mencionado anteriormente este proceso es fundamental obtener un trituración eficiente dado que garantiza un ahorro energético en la molienda y uniformidad química de la mezcla.
- Homogeneización y preparación de la mezcla cruda:
Después del proceso de trituración, las materias primas se muelen finamente en molinos hasta obtener un polvo uniforme (harina cruda) Este polvose somete a procesos de mezcla y homogeneización para asegurar una composición química constante, proporcionando una estabilidad de la mezcla supervisada y controlada con mucho cuidado para garantizar la calidad deseable del clinker.
- Precalentamiento:
El precalentamiento constituye en una fase intermedia entre la molienda de la harina cruda y su ingreso al horno. Su principal objetivo es elevar progresivamente la temperatura del crudo utilizando los gases calientes de salida del horno. Principalmente está compuesto por torres de precalentamiento equipadas con ciclones en serie (generalmente entre 4 y 6 etapas), permitiendo que el crudo en polvo caiga por gravedad mientras los gases calientes ascienden en sentido contrario. El crudo entra a la torre con una temperatura cercana a la de ambiente, aumentando su temperatura (entre 600 a 800 ºC) a medida que desciende por la torre. Este procedimiento facilita la descarbonatación parcial del CaCO3, reduciendo la carga térmica que deberá soportar el horno, permitiendo obtener como ventaja la eficiencia térmica producto de aprovechar los gases residuales a través de calor disponible, contribuyendo a la disminución el consumo de combustibles en el horno, reduciendo costos y emisiones de CO2. Gracias a esta fase, el crudo cuando ingresa al horno ya se encuentra parcialmente descompuesto, acortando el tiempo de permanencia en el horno, mejorando la calidad y uniformidad del clinker.
- Precalcinación:
La calcinación es la transformación de la piedra caliza en cal. El precalcinador es un reactor térmico adicional instalado entre la torre de precalentamiento y el horno rotatorio, con la función de realizar de manera más eficiente la descarbonatación de la harina cruda (CaCO3 > CaO + CO2) antes que esta entre al horno). Aquí se produce la descomposición química de la piedra caliza, la cual genera típicamente el 60% de las emisiones totales de CO2 del proceso de fabricación de cemento. La quema de combustible en la causante del resto de CO2.
- Calcinación y formación del clinker:
El crudo con una temperatura de entrada de 1000 ºC. se alimenta a un horno rotatorio que opera a temperatura que alcanza los 2000 ºC. Está constituido por una cámara de combustión donde se inyecta combustible (carbón pulverizado, coque de petróleo, gas natural, residuos derivados de combustible, biomasa, etc.), garantizando que las materias primas alcancen temperaturas de hasta 1450 ºC. El horno compuesto por un tubo de metal revestido de ladrillos de 3 a 5 metros de ancho y de 30 a 60 metros de largo gira alrededor de 3 a 5 veces por minuto, donde la materia prima fluye hacia abajo a través de zonas progresivamente más calientes del horno en la dirección de la llama. Estas altas concentraciones de calor provocan reacciones químicas y físicas que derriten parcialmente la harina en Clinker. Cabe mencionar la existencia de tecnologías más antiguas de menor eficiencia como son los hornos húmedos, donde la materia prima se alimenta como suspensión húmeda y no como polvo en el caso de los hornos secos.
- Enfriamiento del clinker:
Al salir del horno, el clinker se enfría rápidamente en enfriadores, donde es necesario el uso de grandes cantidades de aire, parte del cual pueden provenir el aire de la combustión. Este proceso es fundamental para la creación de los minerales del clinker que definen el desempeño del cemento. El aire de la combustión se precalienta, minimizando así la pérdida de total de energía del sistema. El uso del clinker se puede usar en el mismo sitio, aunque se puede transportar en camión, tren o barco a otras plantas de molienda.
- Molienda del cemento:
El clinker se muele junto con pequeñas cantidades de yeso (entre 3 a 5%) con el objeto de controlar el tiempo de fraguado del cemento final. La mezcla de clinker una vez enfriada y yeso se muele en un polvo gris llamado cemento Portland ordinario (OPC), aunque es posible moler con otros componentes minerales con el objeto de producir cementos compuesto Portland (PCC) u otros. Tradicionalmente, los molinos de bolas se utilizan para la trituración, sin destacar la nuevas tecnologías más eficiente como las prensas de rodillos y molino verticales o combinaciones de estos, específicamente en aquellas plantas modernas.
- Almacenamiento en silos de cemento:
El cemento (producto final) se almacena en silos herméticos para protegerlo de la humedad, donde posteriormente es distribuido por silos de transporte a través de camiones, trenes o barcos o bien, a una estación de empaque para el caso de distribución en sacos.

Tecnologías para cumplir los compromisos de la descarbonización en la industria
En el marco de los compromisos internaciones de mitigación del cambio climático, la industria del cemento se encuentra alineada con la meta global de alcanzar la neutralidad de carbono hacia 2050 (Net Zero), enfocado en la reducción del CO2 en la producción del clinker. Para cumplir con los objetivos se han propuestos mejoras en las siguientes áreas de los procesos involucrados en la producción del cemento:
- Eficiencia energética en el proceso:
Aquí se ha impulsado la optimización de hornos y precalcinadores, específicamente en mejoras en aislamiento, control de combustión y uso de equipos avanzados en reducir el consumo de calor. Otra fase es la recuperación de calor residual, generando que sistemas aprovechen los gases calientes para generar electricidad o precalentar aire y combustibles. El tercer punto es la digitalización y control avanzados de la industria que monitoreen en tiempo real para reducir variabilidad y la maximización de la eficiencia.
- Sustitución de combustibles fósiles:
Fomentar el uso de combustibles alternativos como biomasa, residuos sólidos urbanos procesados, lodos de depuradora, aceites usados o harinas animales. El Coprocesamiento permite aprovechar residuos como fuentes energéticas y, en algunos casos, como correctores de materia prima. Esto permite que cada tonelada de combustible fósil sustituida representa un reducción directa en las emisiones de CO2 de origen fósil.
- Uso de materiales cementantes suplementarios:
Enfocado principalmente en la sustitución parcial del clinker por escorias granulada de alto horno, cenizas volantes, puzolanas naturales o artificiales y filler calizo cuando se pueda en función de no sacrificar la calidad del producto final.
- Nuevas formulaciones de clinker y cemento innovadores
Contempla el desarrollo de clinker balítico, sulfoaluminosos y geopoliméricos y con activación alcalina que permite menor emisión de CO2, menor dependencia de la caliza y el uso de residuos industriales como materia prima reactiva.
- Cambio de la matriz energética:
Orientado en la sustitución parcial del calor fósil por electricidad renovable (hornos eléctricos en fase piloto) y energía solar concentrada (proyectos experimentales para sustituir parte del calor del horno).
- Captura, uso y almacenamiento de carbono:
Durante la calcinación de la caliza en el proceso de producción de clinker se libera inevitablemente grandes volúmenes de dióxido de carbono, alcanzando el 60% de las emisiones producto de la producción y no del combustible empleado, haciendo indispensable la captura directa. Las tecnologías aplicables son el Post combustión, Oxyfuel combustión y Calcinación indirecta (LeiLac). Una vez capturado, el CO2 se purifica y se comprime a un estado supercrítico para facilitar su transporte. Ala vez, el CO2 puede inyectarse y almacenarse de forma segura en formaciones subterráneas (acuíferos salinos profundos, yacimiento agotados de gas o petróleo o formaciones basálticas) o contenedores. Dentro de los usos está relacionado a la reutilización como insumo en distintas aplicaciones industriales para construcción y materiales (curado del concreto, producción de bloque y prefabricados carbonatados), producción de químicos y combustibles (síntesis de metanol, urea y combustibles sintéticos), mineralización y alimentos y bebidas.
- Economía circular y digitalización de la construcción:
Referido a la optimización en el uso del cemento y concreto, reduciendo la demanda innecesarias, mejores distribución priorizando camiones Mixer en vez de sacos de cemento (específicamente en función del 10% de la pérdida) y alargamiento del ciclo de vida de las estructuras.

Hoja de Ruta Descarbonización en la Industria del Cemento Latinoamericana y el Caribe
Debido al crecimiento de las diferentes industrias y el desarrollo de las economías regionales. La emisión de gases de efecto invernadero (GEI) ha ido incrementado al igual que sus efectos en el planeta. Las normativas internacionales como el tratado de París (UNFCCC), el reglamento (UE) 2024/573 sobre Gases Fluorados y normativa nacional como la Ley Marco de Cambio climático (Ley 21.455), buscan la neutralidad de emisiones para 2050.
Generar metodologías innovadoras o de gran impacto al desarrollo global requieren de rutas predefinidas, trazadas con proyecciones viables hacia un futuro establecido. Aquí la importancia de crear hojas de ruta con visiones y misiones claras, con objetivos y metas cuantificables. En la actualidad existen hojas de ruta del cemento desarrolladas por organizaciones como Cembureau y GCCA que plasman como sobrellevar el desafío de la Net Zero, pero enfocadas en su economía y desarrollo regional. En Latinoamérica y el Caribe la realidad económica y crecimiento territorial es emergente, acompañados por una legítima necesidad de expansión, lo que exige adaptar las hojas de ruta climáticas a contextos donde el desarrollo aún está en curso y la demanda de infraestructura como la construcción con cemento sigue en aumento.
En economías emergentes, esta necesidad de desarrollo se intensifica, y las decisiones tecnológicas deben equilibrar el impacto ambiental con el crecimiento estructural, evitando aplicar criterios de reducción de emisiones que no contemplen el aumento legítimo en infraestructura.
Que motiva la innovación
De un punto de vista personal la motivación puede ser cualquier impulso de desarrollo (como el reconocimiento, la curiosidad intelectual o el deseo de aportar a la investigación). Sin embargo, en el ámbito industrial, estos impulsos tienen que ser medibles. La industria invierte en tecnologías de alto costo, registrando patentes en cada paso que representa un avance. Por tanto, la inversión exige sostenibilidad, entendida como la capacidad de generar beneficios sustantivos en un plazo determinado.
El bien común es una respetable y honesta motivación que impulsan a organizaciones a desarrollar proyecto de gran impacto, pero en su mayoría requieren de financiamiento. Si bien la sostenibilidad económica es crucial para la industria, obtener los recursos necesarios para la innovación plantea un desafío adicional, especialmente cuando los proyectos buscan un impacto más allá de los beneficios financieros.
Fuentes de Financiamiento y su Impacto en la Innovación
Los avances tecnológicos requieren fuentes de financiamiento sustanciales, que suelen provenir de países o entidades con gran capacidad económica, como Estados Unidos, China o la Unión Europea. Estas fuentes, sin embargo, no actúan de manera desinteresada: sus inversiones están condicionadas por la alineación con sus propios objetivos estratégicos, ya sean económicos, tecnológicos o geopolíticos. Por ejemplo, un país puede financiar proyectos que fortalezcan su liderazgo en inteligencia artificial o energías renovables, priorizando beneficios a largo plazo como la competitividad global o la seguridad nacional. Esto plantea un desafío para regiones con menos recursos, que deben buscar modelos de financiación alternativos, como alianzas internacionales, fondos de venture capital o cooperación multilateral, para impulsar sus propias innovaciones sin depender exclusivamente de los intereses de las grandes potencias.
Para superar las barreras de financiamiento, las regiones con menos recursos deben apostar por la colaboración internacional y el fortalecimiento de ecosistemas locales de innovación. Iniciativas como los hubs tecnológicos, las incubadoras de startups y los acuerdos de transferencia tecnológica pueden permitir que países en desarrollo participen activamente en la carrera por la innovación, reduciendo su dependencia de las grandes potencias. Además, fomentar políticas que incentiven la inversión en proyectos con impacto social y ambiental puede atraer financiamiento de actores interesados en un desarrollo más equitativo, equilibrando así los intereses económicos con el progreso global.
Qué nos dice FICEM
Así como la GCCA la hoja de ruta de FICEM busca la reducción de emisiones de carbono, evitando que la temperatura de la Tierra aumente sobre los 2°C. Impulsando el coprocesamiento de residuos del ámbito del cemento. Su objetivo es alcanzar como mínimo un 50% de coprocesamiento, no superar el 60% de participación del Clinker en el cemento y la reducción al 21% el contenido del cemento en el concreto al año 2050.
Según el IPCC en su informe AR6 2019, las emisiones de CO2e globales alcanzan las 59Gt de los sectores: Energía 75%, AFOLU 15%, Procesos Industriales 7% y Residuos 3%. Debido a los efectos de los GEI a nivel global, se ha vuelto una prioridad su mitigación, impulsando acuerdos como el de París, comprometiendo esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura del planeta a 1,5 °C. Las Emisiones de GEI en LAC representan el 8% de las emisiones globales, donde el 3% es producido por la industria del cemento de la región.
La forma de afrontar este propósito se basa en:
- Colaboración con la industria.
- Investigación académica y tecnológica.
- Referencias internacionales.
- Modelos para la trayectoria carbono neutral.
- Monitoreo y revisión continua.
- Objetivos de reducción de emisiones basadas en la ciencia.
Asimismo, las metodologías abordadas por el FICEM abarcan 13 ejes contenidos en 5 grupos:

Grupo A – Diseño, Construcción y Concreto:
- E01 – Diseño y Construcción: Optimiza el uso del concreto mediante especificaciones, diseño y prácticas constructivas que reduzcan residuos.
- E02 – Producción de Concreto: Mejora la eficiencia en la producción, enfocándose en un uso más racional del cemento.
Grupo B – Factor Clínker y Coprocesamiento:
- E03 – Cemento y Adiciones: Disminuir el uso de clínker, principal fuente de CO₂ en el cemento, mediante su reemplazo por materiales suplementarios.
- E04 – Eficiencia Térmica: Optimizar el uso de energía térmica en la producción de clínker para mejorar la eficiencia del proceso.
- E05 – Combustibles Fósiles Tradicionales: Sustituir combustibles fósiles convencionales, segunda mayor fuente de CO₂ en la producción de clínker.
- E06 – Combustibles Fósiles Alternativos: Utilizar combustibles derivados de residuos fósiles para reemplazar los combustibles fósiles tradicionales.
- E07 – Combustibles Derivados de Biomasa: Incorporar biomasa como fuente energética para reducir el uso de combustibles fósiles en la producción de clínker.
- E08 – Hidrógeno Bajo en Carbono (LCH): Emplear hidrógeno con baja huella de carbono como alternativa energética en la producción de clínker.
Grupo C – CCUS, Metano y ScbN:
- E09 – Captura, Uso y Almacenamiento de Carbono (CCUS): Aplicación de tecnologías para remover directamente las emisiones de CO₂ del proceso cementero.
- E10 – Metano Evitado: Reducción de emisiones de metano en rellenos sanitarios mediante coprocesamiento de residuos sólidos urbanos.
- E11 – Soluciones Climáticas Basadas en la Naturaleza: Implementación de proyectos que aprovechan ecosistemas naturales para remover o evitar gases de efecto invernadero (GEI).
Grupo D – E12 Electricidad Carbono Neutral:
- Integra el requerimiento de energía eléctrica para los procesos de producción de clínker, cemento y concreto, incluyendo tecnologías de captura, uso y almacenamiento de carbono (CCUS), asegurando que su suministro provenga exclusivamente de fuentes renovables con huella de carbono neutral.
Grupo E – E13 Recarbonatación Concreto:
- Incluye los procesos de carbonatación natural en estructuras de concreto y la recarbonatación forzada aplicada a escombros, como mecanismo para capturar CO₂ a partir del contenido de cemento.
El ICH junto a la participación de la industria del cemento, desarrollaron una hoja de ruta basada principalmente en las estrategias del GCCA y FICEM adaptadas a las necesidades de a región enfocándose en 2 ejes de emisiones y 8 ejes de reducción, englobados dentro de 4 grupos:

I. Emisiones Directas e Indirectas Alcance 2 de C02
Hoja de ruta del cemento y hormigón de chile
- línea Base CO2 NZ 2020: Punto de partida para medir avances en descarbonización del sector cemento y hormigón en Chile. Basado en datos del Informe Validado por PwC (2018) para 2020.
- Emisiones CO2 Proyectadas 2050: Las economías en desarrollo, con déficit de vivienda e infraestructura y necesidad urgente de adaptación al cambio climático, requerirán grandes volúmenes de cemento y hormigón en las próximas tres décadas. Esto implicará un aumento significativo de emisiones en un escenario BAU, a diferencia de economías desarrolladas donde el consumo tiende a estabilizarse o disminuir. Por ende, el desafío estará reducir emisiones de CO₂ en contextos de creciente demanda, especialmente en países en desarrollo. Se estima un crecimiento de un 35% respecto a la línea base 2020. Las proyecciones indican un consumo estimado de 6,9 Mt de cemento y 4,9 Mt de clínker, reflejando una demanda sostenida en el sector.

II. Eficiencias en el uso
- Eficiencia en el Diseño y Construcción: El objetivo es reducir el consumo de hormigón, cemento y/o clínker mediante estrategias de eficiencia en diseño y construcción. Algunas estrategias consideradas son: Mejora en planificación y gestión de proyectos, Reutilización y extensión de vida útil de las construcciones, Transición a procesos industrializados, Cumplimiento de normas de desempeño, Diseño adaptado a cada componente constructivo. Enfocándose en cuantificar la eficiencia por medio de los canales de distribución del cemento (hormigón premezclado, silo en obra, prefabricados y sacos).
- Eficiencia en Producción de Hormigón: Se tiene como misión reducir el consumo de cemento mediante mejoras en la producción de hormigón. Con medidas como: sustituir sacos por cemento a granel, automatización de plantas hormigón premezclado para optimizar mezclas y dosificaciones o aplicar otro tipo de técnicas (uso de aditivos, curvas granulométricas de áridos, control de calidad, reducción de residuos o diseño de premezclas con inteligencia artificial) que permitan la optimización.
- Cementos y Adiciones: Se busca disminuir el contenido de clínker en el cemento para reducir las emisiones de CO₂, sin comprometer la calidad del producto. Incorporando materiales suplementarios (SCM) como remplazo parcial del clínker, lo que reduce la huella de carbono.



III. Eficiencia en la producción de cemento y hormigón
- Eficiencia en la Producción de Clínker: aquí se pretende una estrategia dual, mejorando la eficiencia térmica de los hornos e incorporando combustibles bajos en carbono (Biomasa pura, residuos con fracción de biomasa), con desafíos significativos como el poder calorífico y el contenido de cloro. También esta el uso del Hidrogeno verde y la proyección de la matriz energética 2050.
- Combustibles alternativos fósiles: referido al uso de combustibles alternativos, incluyendo biomasa, hidrógeno verde (H₂V) y fracciones energéticas de residuos (neumáticos, aceites, plásticos, residuos urbanos e industriales). Y la alternativa de tecnologías de coprocesamiento que permite la valorización energética de residuos de forma segura y ambientalmente racional, conforme a las directrices de Basilea. Contribuye a la economía circular y a la reducción de emisiones de carbono.
- Consumo eléctrico: En la actualidad la molienda es el principal consumidor de energía eléctrica en las plantas de cemento. Con una proyección en aumento significativo por electrificación de procesos y adopción de tecnologías de captura de CO₂ (CCUS). Teniendo como estrategia el uso exclusivo de energía eléctrica renovable no convencional para neutralizar la huella de carbono asociada.



IV. Emisiones remanentes
- Recarbonatación: Definido como la reacción química por la cual el CO₂ atmosférico es absorbido por el hormigón durante su ciclo de vida, formando carbonato cálcico lo que fortalece la estructura del hormigón al aumentar la densidad de su matriz porosa y contribuye a la remoción parcial de emisiones de CO₂ asociadas al cemento.
- Captura y/o emisiones evitadas (sink/avoidance): Para abordarlas, se propone una jerarquía de soluciones basada en criterios económicos, tecnológicos y ambientales.
Captura, utilización y almacenamiento de carbono (CCUS): Estas son tecnologías en fase piloto, principalmente en economías desarrolladas. Dirigidas a emisiones inevitables como la descarbonatación de la caliza. Con desafíos claros como el alto consumo eléctrico, escasa demanda de CO2 capturado, costos de transporte y permisos ambientales. Algunas tecnologías existentes como la captura post- combustión (absorción, membranas, separación física, bucle de Ca), calcinación indirecta o usos de CO2 en productos químicos combustibles, polímeros, algas EOR/EGR.
Metano evitado por el coprocesamiento: se requieren de metodologías reconocidas para estimar el metano evitado, producto de la biomasa en residuos coprocesados. Evitando emisiones que ocurrirían en rellenos sanitarios por procesos anaeróbicos.
Offsets Tecnológicos: Consiste en la disposición de créditos de reducción de CO₂ adquiridos de proyectos externos con alto potencial de mitigación. Equivalentes a mecanismos de mercado regulado (UE, California, Canadá).
Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN): El enfoque de la reforestación de suelos degradados (carbón sink), protecciones de bosques nativos (evitación) posee una alta efectividad en reducción de CO₂, especialmente en América Latina.

Por último, exponer las acciones y compromisos de esta hoja de ruta:
- Lograr la carbono neutralidad en la industria del cemento y concreto de Chile al año 2050.
- Reducir en un 20% las emisiones netas actuales en la producción de cemento al año 2030.
- Aumentar el Coprocesamiento a un 30% al año 2030 y a un 68%al año2050.
- Reducir el Factor Clínker en el cemento a un 63% al año 2050.
- Generar la metodología para la estimación del metano evitado en rellenos sanitarios por el coprocesamiento de biomasa y promover su aceptación en los marcos regulatorios.
- Incorporar al menos un 10% de hidrógeno verde en la matriz decombustibles al 2050.
- Acelerar el estudio, pilotaje y despliegue de tecnologías relacionadas con la captura, almacenamiento y uso de carbono.
- Acelerar el uso de 100% deenergía eléctrica carbono neutral.
- Validar y promover la aceptación de las metodologías de estimación de la recarbonatación del hormigón.
- Promover el uso de Soluciones Basadas en la Naturaleza para alcanzar la carbono neutralidad al 2050.
- Aportar a la Economía Circular mediante la tecnología del coprocesamiento y adiciones provenientes de residuos.
- Promover, mediante un trabajo colaborativo, entre las autoridades, la industria y los usuarios, la adopción de marcos regulatorios que habiliten el despliegue de nuevas tecnologías y productos bajos en carbono.
- Mantener un seguimiento periódico de los compromisos e indicadores establecidos en esta Hoja de Ruta y su cumplimiento.
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